By: Alex Robledo
Escrita y dirigida por Josh y Benny Safdie, producida por Martin Scorsese y protagonizada por Adam Sandler, Kevin Garnett, Idina Menzel, Lakeith Stanfield y Julia Fox.
Howard Ratner tiene una joyería en el Diamond District en Nueva York. Tanto en sus negocios como en su vida personal asume el máximo riesgo, y por eso siempre está al borde de la bancarrota. Cuando está a punto de cerrar un trato que involucra una apuesta de alto riesgo que podría hacerle millonario, tendrá que equilibrar su trabajo, su familia y los adversarios que le amenazan por doquier.
Hay dos especies de Adam Sandler en Hollywood, el primero y mejor conocido es el que hace comedias que pueden ser decentes (Happy Gilmore, Click) o terribles (Grown Ups, Jack y Jill), y que, a pesar de ello, a la gente le gustan, van a verlas y las convierten en éxitos comerciales. El otro Adam Sandler es uno más íntimo y pequeño, uno que se le ve rara vez y que apuesta por hacer contenido diferente: aquel que ha trabajado con Paul Thomas Anderson (Punch-Drunk Love) y con Noah Baumbach (The Meyerowitz Stories) y ahora trabaja con los hermanos Safdie y protagoniza Uncut Gems.
Los Safdie manejan una visión muy concreta: la jungla neoyorquina funge como un laberinto asfixiante y estresante para un ludópata (y para la audiencia) que solo quiere ganar sus apuestas en ese inframundo. La película hace que sintamos empatía por Sandler, cada que lo golpean física o mentalmente también sentimos la herida y se convierte en una tortura deliciosa que nos impide apartar la mirada, desencadenando un maratón entre los rascacielos donde es imposible no terminar cansados.
Se esperaba que Sandler fuera reconocido en esta temporada de premios, y si bien lo fue por asociaciones independientes, los principales y prestigiosos organismos fallaron en nominarlo. Desde un inicio, se veía muy lejana una posible nominación al Oscar pero en mi opinión sí fue ignorado porque realmente aquí lo vemos como nunca antes y siento que funciona como redención a toda la basura que ha hecho en la última década y que sí puede sorprender si se lo propone.
¿Donde verla?
En nuestro país, únicamente la podemos disfrutar en Netflix pues ellos tienen un contrato exclusivo con Sandler y la película forma parte del catálogo; en mi opinión, sí me hubiera gustado verla en la pantalla grande (y en 35 mm) para vivir ese ataque de ansiedad cinematográfica en todo su esplendor.

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